10-06-2009
Si hubo un autor que llamara la atención en ZX Spectrum fué sin duda Don Priestly. Sus juegos no pasaban desapercibidos, tanto en lo gráfico como en su desarrollo.
En lo visual tenían los sprites más grandes que se podían ver en un ZX Spectrum, y moviéndose con relativa soltura. Personajes GRANDES, llenos de color y con vida (sus caras se movían incluso sin tocar el ordenador).
En lo jugable presentaba los inicios de lo que posteriormente se llamó "aventura gráfica". Olvidar el ratón, aquí controlábamos directamente al personaje, pero podíamos coger y usar objetos, movernos por distintos escenrios, e incluso nos hablaban.
Trap Door nos trajo estas señas de identidad con poderio, en un juego absolutamente brillante y original. Estábamos a las órdenes de nuestro "señor", que nos mandaba encargos sucesivamente para saciar su apetito.
No es sencillo completar el juego, pero tampoco imposible como muestra el vídeo anterior, y la verdad es que incluso por el gusto de explorar la mazmorra donde vive el personaje merece la pena jugar.
Tal fué el éxito del juego que se creó una serie de animación en Reino Unido con el mismo nombre (¿o fué al revés?).
Una genialidad que
no te puedes perder.